
El Barça consiguió ayer una victoria de las que engrandecen a un equipo y de las que inyectan una buena dosis de autoestima.
El Tourmalet empezaba para el Barça en el Sanchez Pizjuan, un campo siempre hostil, sabiendo que el Madrid había fallado en Getafe y que tenía una oportunidad fantástica para aumentar la distancia sobre los blancos a 6 puntos y no falló.
El partido nos ofreció un Barça hiperconcentrado, todos los jugadores sabian de la importancia de ganar el sabado. El partido no podia comenzar mejor, zarpazo de Eto'o y ventaja azulgrana. Si bien, Luis Fabiano y Kanoute pudieron haber empatado el partido antes del descanso, ya que el Barça no tuvo tanto el balón como es costumbre y de ello se aprovechó el Sevilla para generar peligro.
Pero en la segunda parte el Barça se hizo dueño y señor del balón y del partido, e incluso Valdés vivió de manera bastante plácida el segundo periodo. Solo era cuestión de que llegara el segundo para evitar un accidente. Y entonces surgió la figura de Leo Messi, masacrado durante todo el matx por Schillaci y compañia, para cerrar el partido con dos genialidades firma de la casa. El nivel que está alcanzando el argentino es espectacular, se que no descubro nada y que no gane el Balon de Oro este año es puramente circunstancial, si no se pierde por el camino, el futuro es absolutamente suyo.


