
La moción de censura acabó el domingo con el peor de los resultados posibles, el 60,60% de votos a favor del SI, no es suficiente para tumbar a la directiva y a su vez deja a un presidente herido de muerte ya que cualquiera que sepa leer los resultados no podrá negar que el socio le ha girado la espalda de forma masiva.
Echando la vista atrás podríamos decir que los tres primeros años fueron una dulce excepción a lo que suele ser su inestabilidad habitual. El domingo después de ver a José Luis Núñez vitoreado (sobretodo por Boixos Nois) con gritos de ¡presidente, presidente! y escuchar sus declaraciones entre sollozos después de votar, no tuve ninguna duda en pensar que poco o nada había cambiado en el club. Las fracturas i los “ismos” siguen allí y más fuertes que nunca.
Visto el panorama, lo mejor que podría hacer Laporta es presentar la dimisión y salir del club con un poco de dignidad. Ferran Soriano debería sustituirle y convocar elecciones el próximo verano, porque que nadie se engañe, el ambiente con Laporta de presidente va a ser irrespirable y puede repercutir indirectamente al equipo y a los técnicos, pero si un Soriano ya presidente decidiera seguir hasta 2010, la campaña de acoso y derribo puede ser de órdago.
No olvidemos, que el entorno y la prensa ya tienen al nuevo salvador y Mesías, Sandro Rosell, un personaje que seguramente puede ser válido, pero rodeado de personajes peligrosos a los que esperemos no deba ningún favor.



